El estudio destaca la feminización de los cuidados, la necesidad de reforzar los cuidados comunitarios y mejorar las condiciones del sector profesional
La Mesa de Cuidados de Ordizia ha presentado en Barrena Kultur Etxea las principales conclusiones del diagnóstico sobre la realidad de los cuidados en Ordizia. El objetivo del estudio ha sido conocer con mayor profundidad la situación de los cuidados en el municipio e identificar los principales retos de futuro, a partir de las diferentes realidades de las personas y agentes implicados en el cuidado.
En el acto han participado integrantes de la Mesa de Cuidados, representantes de la consultoría Murgibe y responsables del Ayuntamiento de Ordizia, quienes han expuesto las conclusiones principales del diagnóstico. El encuentro ha finalizado con la intervención en clave de humor de la actriz Bea Egizabal.
La Mesa de Cuidados, punto de partida de un trabajo colectivo
La Mesa de Cuidados de Ordizia se creó hace dos años con el objetivo de impulsar una reflexión y un trabajo compartido en torno a los cuidados en el municipio. Según ha explicado Amaia Iztueta miembro de la Mesa de Cuidados, el origen de esta iniciativa se encuentra en las movilizaciones del movimiento feminista.“Tras la huelga feminista de hace dos años vimos la necesidad de hacer algo en torno a los cuidados a nivel de Ordizia. Con el apoyo del Ayuntamiento y Farapi se creó un grupo en el que participan diferentes agentes, desde el que comenzamos a reflexionar sobre las necesidades existentes en el municipio”, ha señalado.
Dado que el ámbito de los cuidados es muy amplio, el primer paso fue realizar un diagnóstico de la situación. Tal y como ha explicado Ainara Ormaetxea, “desde el principio éramos conscientes de que el tema de los cuidados es muy amplio y que implica a muchos agentes. Por eso, la primera prioridad fue realizar un ejercicio de escucha para recoger la voz de las personas y agentes implicados en el cuidado”.
La presentación realizada hoy ha servido también como una devolución a las personas que han participado en el proceso.
Un diagnóstico elaborado desde una perspectiva feminista
El diagnóstico se ha realizado con la colaboración de la consultoría Murgibe y desde una perspectiva feminista. Según ha explicado Itsasne Martínez consultora de Murgibe, el objetivo del estudio ha sido identificar las necesidades del sistema de cuidados, poniendo especial atención en el cuidado de las personas mayores.
“El cuidado no es un coste, sino un elemento estructural de nuestra sociedad. Es una realidad que durante mucho tiempo ha permanecido invisibilizada y que queríamos poner sobre la mesa, porque el cuidado no puede recaer únicamente en las familias; la comunidad, el ámbito público y el cuidado profesional también deben formar parte del sistema”, ha explicado.
En el proceso han participado cerca de 200 personas a través de encuestas, dinámicas grupales y entrevistas. El análisis ha tenido en cuenta tres ámbitos principales del cuidado: el cuidado informal en el ámbito familiar, el cuidado comunitario y el cuidado profesional.
Principales conclusiones del diagnóstico
El estudio ha puesto de manifiesto varias conclusiones relevantes. En primer lugar, destaca la feminización de los cuidados: en la actualidad gran parte de las tareas de cuidado siguen recayendo sobre las mujeres, especialmente en el ámbito familiar. Esta situación evidencia una brecha de género que en muchos casos condiciona la autonomía, la salud y el tiempo personal de las mujeres.
El diagnóstico también señala que la capacidad del cuidado informal está disminuyendo, debido a los cambios en las estructuras familiares y al envejecimiento de la población, lo que genera una mayor necesidad de apoyos y servicios externos.
Asimismo, el estudio subraya la creciente importancia del cuidado profesional, un sector en el que muchas mujeres migrantes desempeñan un papel fundamental, aunque en muchos casos en condiciones laborales precarias y con un escaso reconocimiento social.
En cuanto al cuidado comunitario, el diagnóstico destaca el papel que desempeñan el tercer sector, los establecimientos de comercio y hostelería y las redes sociales del municipio, que en muchas ocasiones realizan funciones de cuidado sin ser plenamente conscientes de ello. También se ha subrayado la importancia de recursos comunitarios como el Centro Social Zuhaizti, que contribuyen a la socialización de las personas mayores y a la prevención de situaciones de soledad no deseada.
Retos de futuro
El diagnóstico identifica también varios retos para reforzar el sistema de cuidados en Ordizia.
Entre ellos se encuentra la necesidad de reforzar los cuidados comunitarios, especialmente como herramienta para prevenir la soledad no deseada y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Asimismo, se considera necesario mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajan en el ámbito de los cuidados y avanzar en su reconocimiento social e institucional.
Otro de los retos señalados es avanzar hacia un reparto más equilibrado de las responsabilidades de cuidado, para que estas no recaigan únicamente en el ámbito familiar y, en particular, en las mujeres.
Además, el estudio subraya la importancia de incorporar con mayor fuerza la perspectiva de las personas cuidadas, teniendo en cuenta sus experiencias y necesidades a la hora de diseñar nuevas políticas y acciones.
Invitación a continuar el trabajo colectivo
Desde la Mesa de Cuidados se ha destacado que el proceso ha evidenciado la necesidad de generar espacios para reflexionar y organizarse en torno a los cuidados. En palabras de Amaia Iztueta, “cuando nos hemos reunido con diferentes agentes hemos comprobado que existe una necesidad clara de hablar y organizarse en torno a los cuidados”.
Por ello, se ha invitado a la ciudadanía y a los agentes del municipio a continuar participando en este proceso colectivo.
Por su parte, la concejala Ainhoa Jiménez ha recordado que este trabajo surge también de las reivindicaciones del movimiento feminista: “La huelga feminista del 30 de noviembre puso de manifiesto que los cuidados se encuentran en una situación de crisis y que era necesario abordar este tema. A partir de ahí, con el consenso de todos los grupos municipales, decidimos impulsar la creación de la Mesa de Cuidados”.
El Ayuntamiento de Ordizia ha destacado que este diagnóstico ha sido posible gracias a la participación de agentes y ciudadanía del municipio, y ha reafirmado su compromiso de seguir trabajando para avanzar hacia un modelo de cuidados más justo, colectivo y comunitario.