El Ayuntamiento de Ordizia ha retirado las cinco parrillas situadas en el denominado bosque superior del parque Oiangu, con el objetivo de preservar el valor ecológico de este espacio y reforzar su función como refugio climático frente a los efectos del cambio climático. La zona seguirá siendo accesible para la ciudadanía, ya que se mantendrán las mesas, la fuente y las papeleras existentes, aunque no estará permitido hacer fuego.
La concejala de Medio Ambiente, Maitane Alvarez, ha explicado en una visita al parque que la prioridad del Ayuntamiento es compatibilizar el uso recreativo de Oiangu con la conservación de un entorno natural de gran valor ambiental.
«Oiangu es un espacio natural para el ocio de la ciudadanía, pero eso no significa que no debamos tener en cuenta que también es un refugio. Es un pulmón verde y para el Ayuntamiento de Ordizia es muy importante garantizar el mantenimiento y la conservación de sus árboles», ha señalado.
En el bosque superior predominan los robles americanos, una masa forestal que ha recibido distintos tratamientos a lo largo de los años. El Ayuntamiento ha llevado a cabo diversos estudios para conocer mejor el estado y el valor ecológico de este bosque. Aunque algunos ejemplares presentan signos de envejecimiento o de decaimiento, no suponen un riesgo para las personas, ya que aquellos árboles que podían representar un peligro fueron retirados con anterioridad. Paralelamente, el Ayuntamiento continúa trabajando en la recuperación del roble autóctono.
«Los estudios realizados demuestran el importante valor que tiene este bosque desde el punto de vista de la biodiversidad. En estos árboles habitan numerosas especies de insectos, lo que aporta un gran valor ecológico al entorno. Por ello, su conservación es una prioridad para nosotros», ha destacado la concejala.
En este contexto se ha adoptado la decisión de retirar las parrillas del bosque superior. Cada vez son menos los parques que cuentan con este tipo de instalaciones en Gipuzkoa y, además, los episodios de calor extremo y el incremento del riesgo de incendios hacen necesario replantear determinados usos del espacio público. Esta misma semana se ha activado la alerta roja por temperaturas extremas, una situación que aumenta considerablemente el riesgo de incendio.
Asimismo, durante el proceso participativo llevado a cabo para reflexionar sobre el futuro de Oiangu, también se puso de manifiesto la necesidad de reforzar la protección y el cuidado de este espacio natural.
De las cinco parrillas retiradas, el Ayuntamiento estudia reubicar en las campas inferiores la más reciente y que se encuentra en mejor estado. Las otras cuatro presentaban un importante deterioro y no garantizaban un adecuado control del fuego.
En cualquier caso, las parrillas situadas en la campa central del parque continuarán disponibles por el momento. El Ayuntamiento recuerda que deberán utilizarse siempre de forma responsable y que no podrán emplearse cuando existan avisos o alertas por altas temperaturas o riesgo de incendio, circunstancias de las que se informará oportunamente.
«Espacios como Oiangu son cada vez más necesarios para hacer frente a la emergencia climática. Queremos preservar y reforzar su función como refugio climático para la ciudadanía», ha concluido Alvarez.
Por último, el Ayuntamiento de Ordizia recuerda que está terminantemente prohibido introducir parrillas particulares o hacer fuego fuera de las infraestructuras expresamente habilitadas para ello.